"No está siendo antipático, no lo creo. Más bien, es terriblemente vergonzoso."
El Infante de la Atlántico I no es el más hablador, ni disfruta siendo el centro de atención. Sin embargo, quienes se toman el tiempo para conocerlo encuentran en él una llama de esperanza. Timo ve belleza por todas partes. Tal vez, si todos vieran el mundo como él, La Familia nunca habría conocido la guerra.